La mayoría de los fallos que provocan un resultado “desfavorable” se concentran en unos pocos puntos vitales. Estos son los que revisamos con mayor rigor en AIBASA:
1. El Sistema de Alumbrado y Señalización
Es el fallo más común. Un simple fallo en una bombilla puede costarte la inspección.
- Revisión Pre-ITV: Comprobamos la intensidad, la alineación y el funcionamiento de todas las luces (cruce, carretera, posición, freno, intermitentes, antiniebla y matrícula).
2. Neumáticos, Ejes y Suspensión
Son el único contacto de tu coche con el asfalto. Cualquier defecto aquí es un riesgo de seguridad grave.
- Revisión Pre-ITV: Verificamos que el dibujo tenga una profundidad superior a $1.6\text{ mm}$, que no haya cortes ni deformaciones y, crucialmente, que la medida sea la homologada en tu ficha técnica. También comprobamos la eficacia de los amortiguadores y el juego de la dirección.
3. Emisiones Contaminantes
Un motivo de suspenso frecuente, especialmente en vehículos diésel y antiguos.
- Revisión Pre-ITV: Realizamos una medición de gases (opacidad en diésel o CO en gasolina) para asegurar que el motor y los sistemas anticontaminación (Catalizador, FAP, EGR) funcionen dentro de los límites legales.
4. Sistema de Frenado
Fundamental para la seguridad. El desequilibrio en el frenado entre ruedas de un mismo eje es motivo de rechazo.
- Revisión Pre-ITV: Revisamos el estado de discos y pastillas, el nivel de líquido de frenos y, mediante prueba en banco, verificamos que la eficacia y el equilibrio de frenada (incluido el freno de mano) sean óptimos.
5. Carrocería y Chasis
Aunque parezca superficial, las grietas grandes en las lunas, los retrovisores rotos o las defensas mal sujetas son defectos graves.
- Revisión Pre-ITV: Inspección visual de la carrocería, matrículas (deben ser legibles) y el correcto funcionamiento de los cinturones de seguridad.
